Los perdedores en la seducción
Todos sabemos que existen hombre que poseen un magnetismo que atrae a las mujeres por docenas, en cambio, otros no dejan de recibir rechazos. Estos perdedores, poseen una serie de características que a las mujeres no les atrae en absoluto, y por el contrario, las ahuyenta.
Vamos a analizar algunos de estas características de los perdedores en la seducción:
Entre las características que las mujeres detestan en los hombres estarían:
El irresponsable: este defecto deja ver a hombres incapaces de comprometerse en una relación duradera, que no pueden siquiera desempeñarse aceptablemente en sus trabajos. estos hombres pueden atraer a primera vista, pero en cuanto se los conoce, despiertan el rechazo.
El vulgar: son grosero, faltos de cultura y desagradables en general. Este defecto es fácilmente detectable y hace que una mujer salga huyendo en cuanto lo percibe.
El presumido: tienen grandes egos y se dedican a presumir de sus logros, posesiones, virtudes. Son vanidosos y exageran al tratar de mostrarse interesantes, consiguiendo el efecto opuesto. No pueden ser capaces de amar a nadie que no sea ellos mismos. Ninguna mujer querría a un hombre así como compañero.
El violento: suele ir de la mano con los celos y la falta de respeto. mejor apartarse de ellos lo antes posible, para que nadie salga lastimado.
El vanidoso: estos hombres están muy preocupados por su aspecto, suelen pasar largas horas en el gimnasio y frente al espejo. Suelen carecer de profundidad intelectual, siendo superficiales y sumamente aburridos. Su único tema de conversación son ellos mismos.
El comediante: estos hombres gustan de hacerse los graciosos, necesitan ser el centro de atención en todo lugar al que concurren. Resultan divertidos para todos, menos para la mujer que está con ellos.
El desesperado: comparte sus sentimientos con cualquiera, siempre buscando una mujer que los contenga. Son hombres dubitativos, dependientes, requieren constantemente de aprobación.
El predecible: estos hombres son rutinarios al máximo, tienen fórmulas para hacer cada cosa y son incapaces de variarlas. Son personas incapaces de evolucionar, siempre están con las mismas costumbres, historias, etc. Son absolutamente predecibles y aburridos.