Conflictos en la pareja
A lo largo de toda relación surgen conflictos que pueden afectar a los miembros de la misma y que deben solucionarse para que la relación pueda continuar de una manera saludable.
Toda relación y en especial la de pareja tiene distintas zonas que es necesario precisar para que estos espacios sean respetados. Estas diferentes áreas son: el espacio personal, integrado por todas las cualidades de cada individuo de la pareja. El espacio relacional es aquel donde se vivencian y proyectan las características de la pareja como tal.
Cómo afecta un conflicto a los distintos espacios de la pareja:
El espacio personal se ve afectado a distintos niveles:
- Pérdida de la autoestima
- Inseguridad
- Infravaloración en lo personal
- Apatía y desmotivación
- Negatividad
- Frustración
- Sentimiento de culpa que conduce al auto-castigo
- Insatisfacción hacia la vida en general
- Pérdida de objetivos
- Ansiedad y estrés
- Depresión
- Dificultades para relajarse y sentir placer
- Desarrollo de enfermedades como las respiratorias, cardiovasculares.
El espacio de la pareja también experimenta una serie de síntomas:
- Baja de la autoestima de la pareja (ambos miembros)
- Hostilidad en el ambiente
- Estrés en ambos miembros
- Alejamiento o separación momentánea de la pareja
- Búsqueda de aliados para ganar fuerza en el conflicto
- Problemas en las relaciones sexuales
- Posibles infidelidades
- Ruptura de la relación
Es bueno tener conocimiento de estos síntomas para poder reconocerlos durante un conflicto y de este modo actuar para solucionarlos.
Pueden presentarse algunos o todos estos síntomas durante los conflictos.
Cómo solucionar los conflictos a nivel personal o de pareja:
Existen muchas formas de abordar estos conflictos, pero debemos tener en cuenta el origen de dichos problemas, que puede radicarse en una necesidad o problema personal no resuelto.
A nivel personal es necesario que la pareja reconozca lo que le ocurre y donde se origina su conflicto, que busque la manera de actuar y reconozca su error. Esto permitirá modificar las conductas o situaciones dañinas para la pareja y para el individuo mismo.
También es necesario resolver las situaciones personales pendientes, pues no permiten que la pareja y el propio individuo evolucionen. Por ejemplo, relaciones pasadas, ciertos aspectos personales que interfieren en la pareja y que deben ser solucionados por ese miembro para lograr la salud de la pareja.
La baja autoestima de algún miembro de la pareja la perjudicará, por tanto es necesario que ese miembro de la pareja recupere su confianza para que pueda seguir hacia adelante.
Un cambio en la forma de mirar las cosas puede ayudar a obtener una visión más positiva de la situación.
La búsqueda de nuevas formas de expresión puede permitir solucionar conflictos causados por la falta de comunicación. Es bueno encontrar formas de comunicarse libremente.
A nivel de pareja se pueden emprender cambios que motiven a los miembros de la pareja a solucionar sus conflictos propios y a que aprendan de ellos para fortalecer la relación. Expresar los afectos puede ser una manera de alimentar la relación.
El sexo es uno de los espacios que primero se ve afectado por los conflictos, por tanto ayuda el tratar de deslindarlo de las discusiones y de la vida cotidiana. El espacio para el sexo debe estar limitado a la intimidad, dejando toda problemática fuera. No debemos olvidar que este es uno de los lazos más fuertes que unen a la pareja y si se ve fortalecido, contribuirá a favorecer la resolución de los restantes aspectos de la relación.
La distribución de las tareas de la pareja como las tareas cotidianas, el trabajo, las actividades individuales, deben estar equilibradas para generar espacios para la pareja y su crecimiento.
El éxito de toda relación de pareja depende del equilibrio que se pueda lograr entre todos los aspectos que conforman los espacios en común y los espacios individuales de sus miembros.