Los nuevos gustos de las mujeres
Para los científicos de la Universidad de Aberdeen (Escocia), que realizaron un estudio entre 4.500 mujeres de 30 países diferentes, se ha producido un cambio sustancial en las preferencias estéticas de las mujeres a la hora de buscar pareja.
Estos cambios preferenciales se centran en el tipo de rostro que las mujeres prefieren actualmente.
Es sabido que en el rostro y sus rasgos serían reflejo del estado de salud de dichos hombres. Es por este motivo que a la hora de elegir una potencial pareja, se prefieran los rasgos simétricos. Históricamente, las mujeres han preferido a los hombres de rasgos varoniles, (mentón cuadrado, cejas pobladas, barba, frente baja, labios delgados, etc.) para reproducirse, ya que estos rasgos están ligados a una descendencia saludable.
Esta realidad tuvo su contrapartida, mientras más viril era el hombre, menos dispuesto estaba a colaborar con la alimentación del hijo.
En la época actual, se ha dado un vuelco en las preferencias de las mujeres, que se cree estaría vinculada a las mejoras en la salud, lo cual ha permitido que en los países ricos, la genética no sea la preocupación fundamental a la hora de seleccionar pareja.
Como consecuencia de este cambio, las mujeres prefieren ahora a hombres con aspecto más femenino, por considerarlos más fieles, confiables, responsables, inteligentes, emocionales y capaces de cuidar del hogar.
El estudio sobre las preferencias de las mujeres:
Los resultados arrojaron diferencias entre países como Suecia, que cuenta con el mejor sistema de salud, donde el 68% de las mujeres prefiere hombres con rasgos femeninos, y Brasil, el país que cuenta con el peor sistema de salud, donde el 55% de las mujeres prefiere hombres con rostros masculinos.
este fenómeno podría explicar los cambios en las preferencias de las estrellas de cine, donde Johnny Dep, Leonardo DiCaprio y Orlando Bloom, habrían sustituido a actores de rostros viriles como: Sean Connery y Clark Gable.En el Reino Unido, las preferencias por estos nuevos modelos estarían en el 60% de las mujeres.
El estudio probaría que el concepto de belleza, en lugar de estar determinado por el contexto socio-cultural, estaría dado por la genética.
El experimento se realizó vía internet con mujeres de América, Europa, Australia y Nueva Zelanda. Incluyó mujeres entre 16 y 40 años, las que debían señalar su preferencia entre los rostros de veinte hombres distintos.
Se les presentaban dos fotos de cada hombre, donde los rasgos se habían alterado para mostrarlos más femeninos o más viriles.
A partir de este estudio se llegó a conclusiones como que los hombres con rostros más masculinos eran menos fieles y tenían la tendencia a ser malos padres, además de un carácter severo. En cambio, consideraban que los hombres con rasgos más femeninos eran capaces de implicarse en una relación sentimental a largo plazo y que eran más fieles.