Depresión y soledad
Una red social es el grupo de personas que establecen un vínculo interactivo regular significativo con el individuo. Dicha red posee múltiples dimensiones, de las cuales, las que están relacionadas con la soledad son: el número de redes que la persona posee y la solidez de dichas redes y la forma en que sus miembros están interconectados.
La solidez de la red permite a las personas sentirse parte de una comunidad de relaciones, pertenecientes a un grupo, lo cual mitiga los sentimientos de soledad.
Diversos aspectos de la soledad:
La sociedad define las oportunidades que tienen las personas dentro de la red de relaciones sociales.
La pareja: está demostrado que dentro de una pareja saludable, ambos miembros ejercen un efecto protector mutuo. Las personas que mantienen una relación de pareja saludable son más felices y menos propensos a estar solos que aquellos que no mantienen una relación emocional. Un factor que ocasiona soledad es restarle valor a la relación de la pareja y al núcleo familiar o social.
Vivienda: estudios realizados indican que aumenta el número de personas que viven solas en los países europeos y Estados Unidos. Estas personas sienten la soledad como un estado positivo.
Ocupación: hay algunos trabajos que se relacionan positivamente con la soledad, por ejemplo, los trabajos de tiempo completo.
Condiciones de vida: la vida urbana dificulta el establecimiento de una red de relaciones sociales adecuadas. Pero las personas que se mudan constantemente aprenden a establecer con facilidad lazos de amistad, lo cual disminuye el sentimiento de soledad.
Diferencias entre depresión y soledad:
La soledad y la depresión no son sinónimos, estos sentimientos tienen diferencias conceptuales. En la soledad, la persona tiene oportunidad de relacionarse con otras personas y así liberarse de la angustia que este sentimiento le provoca. Pero en la depresión, la persona tiende a aislarse y dejarse vencer.
La soledad prolongada puede llevar a la depresión.
La depresión puede ocasionar una merma en la actividad social de las personas, lo que las lleva a estar solas.
El término de una relación puede conducir simultáneamente a la depresión y la soledad.
La soledad y la depresión son estados de ánimo transitorios, pero cuando se prolongan por mucho tiempo, suelen desencadenar trastornos psicológicos.
La depresión y la soledad se presentan de manera diferente de acuerdo al sexo, la edad y el estilo de vida (formación escolar, integración familiar, nivel económico, religión, clima, deseo de convivencia, etc.), son estados individuales y se vivencian de manera distinta.
Se cree que las mujeres tienen una mayor tendencia a la depresión, pero que son menos solitarias que los hombres.
Durante la adolescencia, la soledad es un estado natural, ocasionado por los cambios característicos de dicha etapa.
Las personas introvertidas, con baja autoestima, son propensas a la soledad por carecer de habilidades para entablar relaciones con otras personas. Estas características reducen aún más sus posibilidades, pues los hacen nada atractivos para los demás, su compañía resulta indeseable. Las personas extrovertidas que poseen una amplia red social cuentan con más oportunidades de realizar actividades socialmente enriquecedoras.